
Su historia comienza allá a lo lejos, posiblemente aferrada a lo enigmático ya desde sus nacimiento, a estado acompañada por el misterio, la fantasía, leyendas, mitos, tradiciones, la nigromancia, los hechizos, la cultura y como no, la religión. Su enigmática figura, su magia, su historia y sobre todo sus leyendas han hecho correr sobre el tema de la Ciudad ríos de tinta. Incluso para aquellos más entendidos el origen de Toledo no está claro. Comenzaré contando lo que nos dice una de las leyendas sobre el origen de Toledo.
Esta leyenda cuenta que el origen de Toledo se centra en la venida de Hércules. (Este es un héroe de la mitología griega y de la romana). La leyenda cuenta que Hércules habitó una cueva en Toledo (Por ello esta cueva se llama la cueva de Hércules, otros historiadores la llaman de “Harpanux”y es fuente de multitud de leyendas) que se encontraría en el centro de la colina que compone la ciudad, en el casco antiguo (actualmente entre el número 2 y 3 del Callejón de San Gines), dejando en ella no solo las riquezas que portaba, si no también la sabiduría y la magia de los dioses.
Para la guardia de sus pertenencias, encomendó a una gran serpiente. Otros textos indican que en este el mismo lugar se encontraría la mesa de Salomón y que fue vista por Don Rodrigo en el 711 d. C. Pero no la custodiaría la serpiente, si no guardianes gigantes de hasta 4 metros que cobrarán vida al acercarse a esta, alejándole de la misma con grandes matojos y mazos haciendo temblar el terreno.
Tornando al origen, un prófugo griego que venía del norte de España, (llamado Ferencio), en fuga por el asesinato de un compatriota, llega a Toledo hacia el 1260 a. C.
Este gobernaba en parte las artes mágicas y astrológicas. Determinado que el lugar tenía un carácter estratégico-militar, abrupto, impenetrable y sobre todo por el emplazamiento de las estrellas idoneo, lo escogió como lugar de gobierno. Ferencio venía acompañado de algunos seguidores que huían con el para evitar la punición.
Determinando el lugar propicio para edificar la ciudad, halló Ferencio por casualidad esta cueva donde tras la utilización de la magia, supo domesticar a la feroz serpiente que era guardiana de la cueva y de este modo gobernar todas las riquezas y sabidurías que en la cueva se encontraban. Tras el hecho la gente comenzó a poblar sus tierras e intentar aprender todas las artes que Ferencio había adquirido, y como si fuera un profeta consiguió importancia en las zonas adyacentes.
El nombre que Ferencio eligió para la ciudad fue el derivado del Tajo y llamó a la ciudad Taygeto (mezcla entre el Tajo y su ciudad natal “Taygeta”) que poco a poco se va corrompiendo hasta llegar a Toledo.
Otra leyenda como la de Noé cuenta que un descendiente del mismo llamado Jafet, tuvo un hijo llamado Túbal, este arribó a la península cerca de Cataluña y se expandió a lo largo de la geografía española. Uno de los tataranietos de Túbal llamado Tago, llegaría a las orillas del río que llamó Tajo, pronto encontró la pequeña montaña donde se sitúa Toledo y pensó que sería un buen lugar para un asentamiento, ya que era un lugar protegido y desde donde podría controlar un amplio territorio. La primera población fueron aquellos descendientes que viajaban con Tago.
Otras variantes dicen que no fue precisamente Tago quien fundó la ciudad, si no su propio tatarabuelo Túbal del que procedería el nombre de Tubleto.
Por otra parte existe una versión mezclada de las dos primeras, de la cuál es seguidor Himmler, (Comandante de las S.S. Escuadras de protección Alemanas de Hitler que aseguraba que algunos objetos tenían poderes para conseguir y gobernar el mundo). El mito habla de que Túbal tataranieto de Noé, pide a Hércules le ayudase a hacer diversas edificaciones, estas cavernas serían cavadas a mano por Hércules (otro de los enigmas de Toledo) en la que posteriormente se guardaron tesoros. En ella se encontrarían poderosas fuerzas como la forma de invocar a genios que estarían encerrados en botellas con tapones cuya forma era la estrella de David (magos considerados tramposos y falsos), el Espejo de Salomón o Mesa de Salomón de gran valor ya que estaba hecha en gran parte de oro con esmeraldas engastadas y tenía tantas patas como días el año, predecía el futuro, tenía grandes poderes, en la que está escrito el “Stlem Shcnaforach” (YHWH o IHVH este es el nombre impronunciable de Dios) de la que se dice que quien sepa pronunciar o tenga el conocimiento fonético de este nombre podrá gobernar la materia, el tiempo y el espacio de todo. A lo que es normal que los partidarios Hitlerianos buscasen dichos tesoros que supuestamente se encontrarían actualmente bajo la ciudad de Toledo.
Determinando el lugar propicio para edificar la ciudad, halló Ferencio por casualidad esta cueva donde tras la utilización de la magia, supo domesticar a la feroz serpiente que era guardiana de la cueva y de este modo gobernar todas las riquezas y sabidurías que en la cueva se encontraban. Tras el hecho la gente comenzó a poblar sus tierras e intentar aprender todas las artes que Ferencio había adquirido, y como si fuera un profeta consiguió importancia en las zonas adyacentes.
El nombre que Ferencio eligió para la ciudad fue el derivado del Tajo y llamó a la ciudad Taygeto (mezcla entre el Tajo y su ciudad natal “Taygeta”) que poco a poco se va corrompiendo hasta llegar a Toledo.
Otra leyenda como la de Noé cuenta que un descendiente del mismo llamado Jafet, tuvo un hijo llamado Túbal, este arribó a la península cerca de Cataluña y se expandió a lo largo de la geografía española. Uno de los tataranietos de Túbal llamado Tago, llegaría a las orillas del río que llamó Tajo, pronto encontró la pequeña montaña donde se sitúa Toledo y pensó que sería un buen lugar para un asentamiento, ya que era un lugar protegido y desde donde podría controlar un amplio territorio. La primera población fueron aquellos descendientes que viajaban con Tago.
Otras variantes dicen que no fue precisamente Tago quien fundó la ciudad, si no su propio tatarabuelo Túbal del que procedería el nombre de Tubleto.
Por otra parte existe una versión mezclada de las dos primeras, de la cuál es seguidor Himmler, (Comandante de las S.S. Escuadras de protección Alemanas de Hitler que aseguraba que algunos objetos tenían poderes para conseguir y gobernar el mundo). El mito habla de que Túbal tataranieto de Noé, pide a Hércules le ayudase a hacer diversas edificaciones, estas cavernas serían cavadas a mano por Hércules (otro de los enigmas de Toledo) en la que posteriormente se guardaron tesoros. En ella se encontrarían poderosas fuerzas como la forma de invocar a genios que estarían encerrados en botellas con tapones cuya forma era la estrella de David (magos considerados tramposos y falsos), el Espejo de Salomón o Mesa de Salomón de gran valor ya que estaba hecha en gran parte de oro con esmeraldas engastadas y tenía tantas patas como días el año, predecía el futuro, tenía grandes poderes, en la que está escrito el “Stlem Shcnaforach” (YHWH o IHVH este es el nombre impronunciable de Dios) de la que se dice que quien sepa pronunciar o tenga el conocimiento fonético de este nombre podrá gobernar la materia, el tiempo y el espacio de todo. A lo que es normal que los partidarios Hitlerianos buscasen dichos tesoros que supuestamente se encontrarían actualmente bajo la ciudad de Toledo.
Otra historia sobre los origenes de Toledo cuenta que Telemon y Bruto (descendientes de los Troyanos), dos consules de Roma, poblaron Toledo años antes de que Julio Cesar comenzara a reinar ellos fueron enviados por Darius Rey de Roma para que buscasen el mejor lugar para el asentamiento de la mejor ciudad como cabeza de España.
La realidad es que estas cuevas no se pueden visitar en su totalidad, y en parte son naturales según indican algunos textos, lo único cierto que estas llegan cerca del término municipal de Mocejón en alguna de sus tortuosas variantes y llegaría hasta unas canteras abandonadas donde se impide el paso puesto que esta cueva ha comenzado a colapsar.
La verdadera realidad histórica no será otra que en primer lugar hubiera un asentamiento temporal sus tierras y mediada la edad de bronce alguna tribu encontrara lugar idóneo para la pesca, agricultura y caza. (No en el casco histórico si no en sus zonas adyacentes) donde posiblemente se crearan conflictos por el control del área donde se sustituyeran diversos clanes hasta que quedó continuamente habitado por pueblos celtíberos, que comenzaron a ocupar zonas más altas aptas para defender el área.
Estos pueblos celtíberos serían un centro importante de la región carpetana y tras la entrada del pueblo romano y su conquista de Toledo hacia el año 192 a. C. donde se construiría el Moderno Toletum romano.
Hacia el 409 d. C. la llegada de Suevos, Alanos y vándalos la ciudad entraría en manos de los visigodos alcanzando la plenitud en la segunda mitad del siglo VI y la primera del VII, durante los reinados de Leovigildo y su hijo Recaredo. Quienes traen los tesoros de Salomón según algunas crónicas.
En el año 569 d. C. Atanagildo instala su Corte en Toledo y con el rey Leovigildo pasa a ser capital del reino hispano-godo, el primer Estado peninsular independiente. Tras esto la ciudad se destaca como gran urbe con más de 500000 habitantes, concilios episcopales, y sociales dando lugar su gran importancia.
Wamba hacia el siglo VII fortifica la ciudad por primera vez. Y tras Don Rodrigo en el 711 d. C. se produce la conquista (de la cual hay una leyenda) por los árabes cambiando su nombre por el de “Tulaytulah” ó “Tolaytola”.
Tras 374 años de gobierno árabe en el 6 de mayo 1085 d. C. con Alfonso VI liderando y ayudado por su inestimable vasallo El Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar y se produce la reconquista de los cristianos, estableciendo tolerancia entre culturas la Cristiana, Judía, y Musulmana, donde pacíficamente (relativamente ya que estaban separados en barrios o barriadas) se establecían Iglesias, Mezquitas y Sinagogas.
Tras lo que Alfonso X El sabio (en el siglo XIII) la hace centro cultural, de traducción, pensamiento, y centro intelectual Europeo.
Los judíos llamaban a esta ciudad “Tholedoth”, los árabes Tulaytulah” ó “Tolaytola” طليطلة
La realidad es que estas cuevas no se pueden visitar en su totalidad, y en parte son naturales según indican algunos textos, lo único cierto que estas llegan cerca del término municipal de Mocejón en alguna de sus tortuosas variantes y llegaría hasta unas canteras abandonadas donde se impide el paso puesto que esta cueva ha comenzado a colapsar.
La verdadera realidad histórica no será otra que en primer lugar hubiera un asentamiento temporal sus tierras y mediada la edad de bronce alguna tribu encontrara lugar idóneo para la pesca, agricultura y caza. (No en el casco histórico si no en sus zonas adyacentes) donde posiblemente se crearan conflictos por el control del área donde se sustituyeran diversos clanes hasta que quedó continuamente habitado por pueblos celtíberos, que comenzaron a ocupar zonas más altas aptas para defender el área.
Estos pueblos celtíberos serían un centro importante de la región carpetana y tras la entrada del pueblo romano y su conquista de Toledo hacia el año 192 a. C. donde se construiría el Moderno Toletum romano.
Hacia el 409 d. C. la llegada de Suevos, Alanos y vándalos la ciudad entraría en manos de los visigodos alcanzando la plenitud en la segunda mitad del siglo VI y la primera del VII, durante los reinados de Leovigildo y su hijo Recaredo. Quienes traen los tesoros de Salomón según algunas crónicas.
En el año 569 d. C. Atanagildo instala su Corte en Toledo y con el rey Leovigildo pasa a ser capital del reino hispano-godo, el primer Estado peninsular independiente. Tras esto la ciudad se destaca como gran urbe con más de 500000 habitantes, concilios episcopales, y sociales dando lugar su gran importancia.
Wamba hacia el siglo VII fortifica la ciudad por primera vez. Y tras Don Rodrigo en el 711 d. C. se produce la conquista (de la cual hay una leyenda) por los árabes cambiando su nombre por el de “Tulaytulah” ó “Tolaytola”.
Tras 374 años de gobierno árabe en el 6 de mayo 1085 d. C. con Alfonso VI liderando y ayudado por su inestimable vasallo El Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar y se produce la reconquista de los cristianos, estableciendo tolerancia entre culturas la Cristiana, Judía, y Musulmana, donde pacíficamente (relativamente ya que estaban separados en barrios o barriadas) se establecían Iglesias, Mezquitas y Sinagogas.
Tras lo que Alfonso X El sabio (en el siglo XIII) la hace centro cultural, de traducción, pensamiento, y centro intelectual Europeo.
Los judíos llamaban a esta ciudad “Tholedoth”, los árabes Tulaytulah” ó “Tolaytola” طليطلة
y los cristianos “Toledo” nombre muy similar en las 3 culturas pero que nos da idea de las claras diferencias culturales y de pensamiento en una misma época en la que conviven las 3 culturas.
Poco a poco la tolerancia de Toledo, se va viendo mermada y la persecución de los judíos se hace patente por el intento de cristianización, produciéndose y originando el Tribunal de la Santa Inquisición, hasta que en época de los Reyes católicos se impone la expulsión de los judíos.
Tras Carlos I y sus cortes itinerantes, en 1563 Felipe II elimina la figura de Toledo como Capital o Sede del imperio, trasladándola a Madrid. Comenzando su deterioro y su despoblamiento comienzan las epidemias y la gran crisis.
Hacia el siglo XVII comienza una recuperación pero se mantiene durante años, hasta el siglo XIX vive un lento desarrollo y su explosión por el comienzo de la llegada del suministro de agua (proceso clave tras la caída del viaducto romano hacia el siglo IX d. C.) pero la desgracia vuelve a la ciudad en la Guerra civil desde el 21 de julio de 1936 hasta el 27 de septiembre de 1936 donde es asediada y queda en estado ruinoso toda la ciudad.
El 7 de diciembre 1983 se le elige en las Cortes, Capital de Castilla la Mancha y en 1986 se declara por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, tras lo cuál parece resurgir de todas las desgracias que en ella se han acontecido.
Poco a poco la tolerancia de Toledo, se va viendo mermada y la persecución de los judíos se hace patente por el intento de cristianización, produciéndose y originando el Tribunal de la Santa Inquisición, hasta que en época de los Reyes católicos se impone la expulsión de los judíos.
Tras Carlos I y sus cortes itinerantes, en 1563 Felipe II elimina la figura de Toledo como Capital o Sede del imperio, trasladándola a Madrid. Comenzando su deterioro y su despoblamiento comienzan las epidemias y la gran crisis.
Hacia el siglo XVII comienza una recuperación pero se mantiene durante años, hasta el siglo XIX vive un lento desarrollo y su explosión por el comienzo de la llegada del suministro de agua (proceso clave tras la caída del viaducto romano hacia el siglo IX d. C.) pero la desgracia vuelve a la ciudad en la Guerra civil desde el 21 de julio de 1936 hasta el 27 de septiembre de 1936 donde es asediada y queda en estado ruinoso toda la ciudad.
El 7 de diciembre 1983 se le elige en las Cortes, Capital de Castilla la Mancha y en 1986 se declara por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, tras lo cuál parece resurgir de todas las desgracias que en ella se han acontecido.
Sea como fuere, el halo de misterio que rodea esta nuestra ciudad es inimaginable, tras inscripciones inteligibles en sus muros, peligros, voces extrañas, profecías, acompañan a nuestros visitantes, los cuales se quedan prendados de la ciudad y seguramente los cimientos de esta ciudad contiene los secretos de los orígenes de la misma e incluso de la humanidad. Con este blog pretendo generar preguntas a aquellos que lo lean para que de forma conjunta podamos dar luz o magia a aquellos aspectos de esta gran ciudad; sea como quieran siempre será TOLEDO.
TOLETUM -TUBLETO -TULAYTULAH - TOLAYTOLA- THOLEDOTH - TAYGETO- طليطلة

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